Roca Rey, mezcla de toreo y valor, abre la Puerta del Príncipe
Gran dimensión del peruano que corta las orejas para salir en hombros por la Puerta del Príncipe. Destaca Pablo Aguado en una tarde de mucha entrega, donde regaló 15 muletazos de trazo inmejorable a Sevilla, que le robó al sexto toro para cortarle una oreja. Juan Ortega no tuvo fortuna con su lote pero dejó un quite por delantales para recordar.
Con una sentida ovación a Juan Ortega comenzaba la tarde nada más finalizar el paseíllo. El torero de Triana recogía el cariño del público, que el lunes vibró con la suavidad de su muleta.
Salía así tras ello el primero de la tarde, el primero de un lote que no le dio opciones a Juan. No pudo lucirse con el capote y tampoco con la muleta, más que algún pase suelto a un toro que carecía de clase.Tras una faena sin lucimiento, lo mató de estocada.
Continuaba la tarde el segundo con Roca Rey, que venía de una feria complicada con esa tarde de Victorino donde, a pesar de sus buenas intenciones, no fue bien respondido por el público sevillano. Roca salió a por todas y demostró tanto él como el toro en el ruedo que podía ser una tarde de triunfo, mencionar la gran evolución del peruano en su toreo de capa y su afán por mejorar a la verónica. El toro acudió bien al caballo y se le lidió bien en banderillas.
Se dirigió Andrés a los medios para brindar al público y rodilla en tierra dejó una primera tanda con pases cambiados por la espada. Ligó buenas tandas por el pitón derecho, muy templado y alargando mucho la embestida del encastado astado. Por el izquierdo también cogió momentos importantes antes de volver al pitón derecho por el que le daría una tanda donde debían haber sido, y aclaro, cuando el toro tenía todavía motor y embestidas que darle a Andrés por el lado derecho, el peruano se fue al pitón; cierto es que demostró lo que es un torero con valor y poder que pisa terrenos que solo lo hacen los número uno, pero también le atesora calidad en su trazo largo y de mano baja y por qué no seguir toreando cuando se puede.
Lo cierto es que estuvo inmenso con el toro Andrés y dejó un gran final de faena, sobre todo un pase del desprecio con la mano izquierda que llegó hasta la última fila de los tendidos de la Maestranza y, para culminar la faena, le pegó un estoconazo con el que no hizo falta ni puntilla. El público pidió las dos orejas que fueron concedidas.
Aguado recibió bien con el capote al tercero. Toreó a la Verónica sin el total lucimiento, pero bien.
Cómo no, en un cartel compuesto por dos genios de la capa, no podía faltar un duelo de quites y así fue. Salió este tercero de caballo y estaba ahí Juan Ortega para parar el tiempo toreando por delante y rematando con una media exquisita antes de que Pablo Aguado le respondiera con unas chicuelinas afectadas por cómo soltaba la cara el astado.
En la muleta al toro no le dio opciones a Pablo que estuvo muy por encima de él con mucho oficio y entrega, trató de torearlo pero siempre fiel a su concepto. El sevillano es una faena muy meritoria que no pudo rubricar con la espada al entrar a matar por primera vez quedándose en suerte fue golpeado por el toro fuertemente y volvió a la cara del toro para dejar una media estocada con la que el animal cayó; tras la faena fue ovacionado y saludó en el tercio.
Juan Ortega, que ya se despedía con este toro de la que ha sido para él la mejor feria de los últimos años, no se pudo lucir con el capote a un toro que iba a tirones y le desprendió el capote en el recibo. Tiró de entrega el sevillano pero sin resultado alguno ante un toro con nulas opciones para Ortega, una corrida en general muy a contra estilo de los sevillanos pero que anduvieron muy entregados con ella. Finalmente dejó un macheteo muy torero y una buena estocada.
El quinto de la tarde desde inicios se dejó ver en un toro sin clase alguna pero que transmitía. Entró al caballo con la cara muy suelta y no hizo por humillar en ninguno de los momentos de la faena. Andrés tuvo que tirar de oficio, de valentía, de ganas y de valor para poder arrancarle la oreja a este quinto. El toro, cierto es que por la derecha le ayudó y pudo llevarlo largo dejando algunas tandas, se fue rápidamente a la izquierda para enseñarle al público que ese no era el pitón del toro y, a pesar de ello, pudo dejar algún buen natural que le robó el toro. Volvió a la mano derecha, dio una buena tanda y ahora sí, totalmente justificado ante un toro que no le estaba ayudando nada, Andrés se fue al pitón para demostrar su valentía y su poder, mostrando por qué es el que manda en esto, el número 1. Andrés culminó la faena cuando estaba totalmente con el público, antes de irse a por la espada y dejar una estocada muy meritoria, situándose encima del toro en el sentido estricto de la palabra. Un toro que no hizo nada por ayudarle al entrar a matar, pero que Andrés mató de estocada y merecidamente le arrancó esa oreja que le abría por segunda vez la puerta del príncipe.
Después de el emocinnte momneto de la concesión de la puerta del príncipe , le tocaba cerrar uan tarde muy importante a Pablo Aguado. El sevillano dejó una muy buena faena de muleta al último. Pablo dio todo, ante un toro que había que robarle uno a uno cada muletazo, con ese otro recto, templado y clásico, sin perder nunca su trazo. Mientras pensaba en la faena de muleta, gotas de agua caían sobre la Maestranza y un público que no disimulaba por su educación se iba como si ya nada pasara. Cierto es que, para pena de esos, se perdieron una gran faena de un gran torero. pudo cuajar lo que le dejó el toro por ambos pitones, dejando también buenos naturales y, sobre todo, destacó la gran estocada que dejó para poder arrancarle de otra forma, pero arrancarle la oreja a este cierra plaza. La estocada en su sitio y el toro que cayó rodado sin puntilla. Tardanza muy importante de Aguado que, sin tener ese triunfo rotundo y absoluto, se vuelve a plantar ante Sevilla y decir que en él hay toreo y del caro. Cuando llegará esa gran tarde de nuevo... no sabemos, lo cierto es que estaremos para esperar a este torero.
Ficha del Festejo
Plaza de toros de la Real Maestranza de caballería de Sevilla ,Duodécima corrida de la Feria de Abril, , lleno de "no hay", Toros de Victoriano del Río de justa presentación y juego varido destacando el2º.
Juan Ortega: Ovación y palmas
Roca Rey Dos orejas y Oreja
Pablo Aguado: Ovación y Oreja.