El concepto de Mario Navas ante los mansos de Sánchez Herrero.
La novillada se destacó por el escaso juego de los novillos y las variadas actuaciones de los novilleros. Mario Navas tuvo momentos brillantes con el capote, mientras que Eduardo Neyra enfrentó dificultades frente a novillos exigentes. Borja Ximels dejó un toro vivo tras cuajar buenos naturales a su primero.
Bajo un cielo despejado y una agradable temperatura primaveral, daba comienzo la primera novillada de la temporada en Madrid. Sale el primer novillo, castaño, bien presentado y de armónicas hechuras. Buen saludo a la verónica de Borja Ximels, rematado con dos medias. El novillo se arranca bien pero el picador lo engancha abajo. El banderillero es cogido aparatosamente cuando se dispone a sacar al novillo del peto, pero afortunadamente queda en un susto. En la muleta, el novillo embistió con celo pero sin clase. Faltó algo de ajuste del novillero y transmisión del novillo en las primeras series. Cuando cambia a la mano izquierda deja bonitos naturales sueltos, algunos de mucha categoría que le gustan hasta al Rosco, pero faltó continuidad. Recibe un aviso antes de entrar a matar y deja media estocada en lo alto, siendo muy efectiva. Todo quedó en unas leves palmas.
El segundo novillo era un tío, muy bien presentado y de preciosas hechuras, tremendamente astifino. Embiste con mucho celo al caballo y aprieta los riñones en el peto. Casi derriba al picador. Quite por chicuelinas de Neyra muy descafeinado. Tras brindar, coge la muleta el mexicano, pero se le ve con muchas dudas, no consigue someter las embestidas del exigente novillo. No lo domina, le puede, ni le baja la mano como exigía. Estuvo a punto de ser cogido varias veces. El animal era más sencillo por el pitón izquierdo, pero el novillero no supo aprovecharlo, hasta que se rajó y se fue a tablas. Defendiéndose, el novillo desarma dos veces a Eduardo y el público se harta. Eso sí, consigue dejar una buena estocada, algo desprendida pero fulminante. Silencio.
El tercero, como la corrida en líneas generales, muy bien presentado aunque un poco más basto que el resto, altote y con mucho morrillo. Gran recibo capotero por verónicas muy terciadas y con mucho gusto de Mario Navas. El animal se emplea poco en el caballo, protesta mucho y levanta la cara, pero se arranca bien. Ambos puyazos caen bajos. Gran inicio genuflexo con la muleta. El novillo fue muy exigente por el derecho. Todos lo ven y Mario cambia rápido de mano. Las series tienen muchos enganchones y el novillo comienza a dar medias embestidas defensivas y con excesivo cabeceo. El de Valladolid decide abreviar. Bonito macheteo para dominarlo al final, de lo más torero de la tarde. Estocada contraria y atravesada. Falla con el descabello en dos ocasiones. Palmas.
El cuarto de la tarde tenía mucha cara e imposibilitó el lucimiento. Cierto es que la lidia fue un desastre y esto hizo que empeorara aún más su condición. El novillo embiste con celo en el peto del caballo, pero ambos puyazos caen muy bajos. Gran bronca para el picador. En banderillas se complicó mucho y no regaló nada. La cuadrilla coloca los palos de uno en uno ante la pésima lidia del animal. Al final se cambia el tercio con solo tres banderillas puestas, desatando la ira del siete. En la muleta fue una auténtica alimaña. No tuvo ni un pase, imposible, el novillo no pasa y va al cuerpo. No humilló ni una sola vez, solo Sánchez Vara podría haber resuelto tal papeleta. Borja Ximels, decide lógicamente abreviar, pero no se hace con él. Se suceden los pinchazos y las estocadas traseras, contrarias y atravesadas. El novillo, muy vivo todavía, es imposible de descabellar. Hasta ocho golpes de verduguillo contamos. Se juntó el hambre con las ganas de comer. Tres avisos y al corral. Florito en maestro.
El quinto fue quizás el novillo más bonito del conjunto, no tanto por sus hechuras como por su pelaje negro salpicado. Fue aplaudido de entrada. Recibió un buen primer puyazo pero ofreció una pelea discreta en el segundo. Eduardo Neyra comenzó la faena de muleta en los medios, pero el animal pronto acusó su falta de poder y transmisión. No obstante, además de ser el más bonito fue también el novillo que embistió y humilló con más clase y recorrido de toda la tarde. Ahora bien, las justas fuerzas sumadas a un golpe en la mano derecha durante el tercio de varas, hizo que la faena fuera muy descafeinada, sosa. Toda pasó desapercibido por la falta de poder del animal, no tuvo emoción alguna. La estocada cayó baja pero fue muy efectiva. División de opiniones, leves pitos y tímidas palmas.
El último de la tarde tenía por nombre Cotidiano, como la novillada. Hubo una verónica muy buena en el recibo capotero, de lo mejor de la tarde ¡Cómo torea Mario Navas con el capote! Acompañó también con bonitos delantales y una gran media. Pelea muy discreta en el caballo, el picador prácticamente señaló los puyazos. Bonito inicio con ayudados por alto de Navas. Primero intenta citar de lejos y bajar la muleta, pero el novillo pierde las manos. En la segunda serie va a más, parece que va a romper por el pitón izquierdo pero el toro se queda. Cuando el novillero le baja la mano, el novillo hunde los pitones en el albero. Bonito pase de las flores y gran toreo a pies juntos para terminar por ambos pitones, bajo algún grito proveniente del siete que reza
Ficha del Festejo.
Plaza de Toros de Las Ventas. Segunda novillada de la temporada en Madrid. No llega a un cuarto de entrada. Novillos de Hnos. Sánchez Herrero, muy bien presentados, de juego pobre y desigual.
Borja Ximelis: Silencio y Pitos tras 3 avisos
Eduardo Neyra: Silencio y Silencio
Mario Navas: Palmas y Ovación.
Incidencias: El banderillero Daniel Palencia fue prendido al quitar el primer novillo del caballo, sin consecuencias. Borja Ximels recibió los tres avisos en su segundo novillo y este fue devuelto al corral